Los dos contestan solos por WhatsApp. Ahí acaba el parecido.
El chatbot
Sigue un árbol que alguien dibujó: «Pulsa 1 para precios, 2 para horarios». Si el cliente escribe «oye, y si tengo dominio propio?», responde «no te he entendido». Sirve para lo muy repetitivo (horarios, dirección, estado de un pedido) y falla en cuanto la conversación es una conversación.
El agente comercial IA
Lee el hilo entero, entiende la intención («está interesado pero le preocupa el precio») y redacta una respuesta nueva cada vez, con las reglas que le has dado. Sabe cuándo parar: si piden una llamada o regatean, se detiene y avisa a una persona.
Ejemplo
Cliente: «La web está bien, pero ¿y si no me funciona? ¿Lo puedo dejar en 25?»
Chatbot: «Para información sobre precios pulsa 1.»
Agente IA: «Sí, puedes darte de baja cuando quieras, sin permanencia. El precio son 35 € + IVA, ese es el que tenemos. ¿Quieres que lo pongamos en marcha?» Y marca la conversación para que la vea una persona, porque hay una negociación.
Cuándo elegir cada uno
- Chatbot: preguntas idénticas, miles de veces, sin venta de por medio.
- Agente IA: conversaciones comerciales, donde cada persona pregunta algo distinto y una mala respuesta cuesta un cliente.
En MultiChats usamos un agente, con límites explícitos: no baja precios, no promete, no insiste. Así funciona.