Un número de WhatsApp es una persona con un teléfono. Cuatro números son cuatro teléfonos sobre la mesa y conversaciones que se pierden entre ellos. Así lo resolvemos.
Un panel, una columna por número
Cada número se vincula como dispositivo (como WhatsApp Web) y aparece como una columna: sus chats, sus fotos, sus audios. Desde el móvil, cada número es una pantalla y se pasa de una a otra deslizando.
Cola común, sin pisarse
Los primeros mensajes salen de una sola cola: nunca dos números escriben a la misma persona. Cada número tiene su tope diario y su pausa entre mensajes.
Reglas por número
El número personal puede verse en el panel sin que la IA lo toque. Otro puede ir en modo borrador y otro en automático. Si uno se queda con mensajes sin entregar, frena solo y avisa.
Seguimiento y estados compartidos
Da igual desde qué número hablaste: el estado del contacto (interesado, se lo piensa, no interesa, cliente) es uno, y el seguimiento sale desde el número que empezó la conversación.
Lo que no hay que hacer
Instalar cuatro WhatsApp Web en cuatro pestañas y rezar. Ni usar el número público de la empresa para prospección: si un día lo limitan, que sea otro.